En la finca Morisca se dice “AGUA QUE PUEDES BEBER NO LA DEJES CORRER”


Al despuntar el día el abuelo Miguel  con su atillo debajo del brazo, inicia su larga caminata que le llevara como todos los días a su trabajo en el pueblo de Jun.

Mientras,  nuestra querida abuela Mercedes comienza  pronto su jornada domestica, abre puertas y ventanas  para que frescor de la mañana pueda entrar en la caldeada casa.  De repente se oyen voces de riña en la calle, Mercedes se asoma al reja para ver lo que pasa, ¡pero es Pepe el “Cañero”!,que  discute acaloradamente con Antonio el  del tinte.

El propietario del tinte de lanas  se queja con enfado al cañero, Ayer no me diste ni gota de agua y  Miguel el de la casa de la morisca  si que la tenía en abundancia. Pepe responde con firmeza:  “eso no es cierto,  yo  reparto el agua por igual”. Antonio apela con ira: no me cuentes mentiras, ayer  no pudimos trabajar por la falta de agua, mientras a Miguel  le sobraba, estaba regando y le salía  el agua por debajo de su puerta. El Cañero desconcertado por la afirmación,  respondía:  te digo que la reparto por igual,  no se lo que sucede, hay algo extraño que no logro comprender,  es como si en este asunto  hubiera una mano negra. Déjame de cuentos,  interpelo Antonio…….; La discusión fue subiendo de tono, hasta que el cañero conociendo su autoridad en la materia,  dio la callada como repuesta.

Pepe de profesión cañero, era todo un personaje en el barrio, rondaría los 54 años, con camisa arremangada  y  botas de agua, portaba una  media caña en una mano y un acetre con estopa en la otra. Se pateaba todo los santos  día las calles albaicineras. Su oficio era dar agua a las diferentes casas del populoso barrio. Cumpliendo  escrupulosamente las rígidas ordenanzas municipales. Para ello abría los cauchiles con unas llaves largas que llevaba colgadas en el cinto, y colocando o retirando uno tapones de estopa y trapos viejos, iba dando agua a las distintas viviendas del Albaicin.

Efectivamente, Pepe” el cañero” tenia razón, en la finca morisca de Miguel, existía  un extraño enigma,  guardado con  gran secreto por los propietario del carmen morisco. Este misterio nunca fue comprendido por nuestros abuelos, pero sabía que les beneficiaba, y era con una bendición que le había caído del cielo.

En este relato desvelaremos este curioso misterio, tan celosamente guardado por nuestro antepasado, y se aclararan los entresijos de esta peculiar  rareza del Albaicin  musulmán.

 

 Pero antes de la revelación, tomaremos el camino de la historia, y nos transportaremos   al Abaicin de la dinastía Ziri. El rey Badis fundador de este linaje, construyo su palacio cerca de la finca que después pertenecería a nuestro abuelo.  Como es de suponer, el monarca necesitaba de grandes cantidades de agua, para  poder abastecer este gran complejo palaciego.

Badis como rey de grades proezas, al pueblo de Alfacar  el agua fue a buscar. Y la trajo  desde Aynadamar, la Fuente de las Lagrimas o Fuente Grade de Alfacar,  situada a mas doce leguas del Albayzin, la distancia que fue salvada, por medio de la famosa acequia de Aydenamar, a través de valles, torrenteras, y no poco accidentes orográfico. Para ello se realizaron, acueductos, canales, niñas, y toda una serie de ingeniosas y complejas obras hidráulicas. La acequia que avanza descubierta se hacia subterránea al entrar en el barrio. La vemos penetrar  por la muralla, abriéndose  paso cerca de la puerta de Fajalauza,

Descendiendo por  San Gregorio Alto, dando ramales a derecha e izquierda, van repartiendo vida y verdor, a huertos, aljibes y casa señoriales.

El ramal principal, siempre soterrado, baja por  la calle del Agua, desembocando en  la plaza larga, donde forma gran sifón y por medio  de taponamientos, el agua adquiere la suficiente presión para  poder alcanzar a la parte más alta de la Alcazaba Cadima, A este nivel salen .varios ramales, uno atraviesa la puerta de Hiz Roman, hoy ermita de San Cecilio, y se dirige hacia el aljibe de San Nicolás.

El ramal mas importante se introducía por la muralla un poco mas abajo del Arco de la Pesas, abastecía a la aljibe de la Gitana y continuaba hacia el aljibe del Rey situado en la placeta del Cristo de las Azucenas.

El Aljibe del Rey es el mayor de los aljibes musulmanes de Granada, con una capacidad de 300 metros cúbicos. Era la pieza clave del entramado urbano de esta zona de la Alcazaba Cadima.

Se proyecto para abastecer el magnifico palacio del primer rey ziri, así como a las casas señoriales y de los altos funcionarios de la corte.

CONTINUARA

Manuel Vicente Prados.

 

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Historia del Albayzín y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s