La saga de los truenos


La mayoría piensan que la aparición de las cadenas comerciales, es un fenómeno comercial típico de los años noventa. Pero los albayzineros sabemos que esta novedad mercantil, ya se practicaba en nuestro barrio durante la década de los cincuenta. Que se lo pregunten al clan de Los truenos, que supieron situar sus aseadas franquicias en los puntos más estratégicos de este viejo barrio.

La barbería además de acicalar a su varonil clientela, fue punto de encuentro y de tertulia. Donde se le tomaba el pulso al barrio, hablando siempre bien del que se había ido y mal del vecino.

Resuenan en mis oídos, ecos infantiles donde reverbera la voz de mi madre –niños tenéis que pelaros, que parecéis unos Beatel, sobre todo tu Manolin, que tienes tanto pelo que le pareces a Paniolla-. Mamá casi siempre nos llevaba al barbero de San Miguel, pero cuando el bolsillo estaba tieso, nos pelaba en el Trueno del Arco de las Pesas, por el precio de uno, nos cortaba el pelo a los dos. A regañadientes nos arrastraba a la barbería, el miedo se apoderaba de nuestros pequeños cuerpos, ninguno quería ser el primero. Pepe el Trueno colocaba encima del frió sillón una banqueta de madera, y cogiéndonos en volandas nos convertía en el vértice de esta improvisada pirámide. Con nuestra mirada a su misma altura, el diestro de la tijera iniciaba su faena ¿Cómo lo pelo? a lo Marcelino y bien apurao, que le dure -contestaba mi madre-. Enseguida notábamos la maquinilla de pelar hurgando nuestra cabeza, mientras esperamos aquel pellizco que no se hacia de rogar, sobre todo cuando nos arrancaba la costra del último piquete sufrido.

Todo acababa con la fresca agua jabonosa sobre el cogote, que la afilada navaja de Pepe o Manolo nos quitaría con destreza, mientras un repelu se apoderaba de nuestro trémulo cuerpo. Después de este martirio se nos echaba a la calle notando como el frío entraba por la cabeza y para rematarlo, esa famosa papeleta en forma de dos sordidas collejas sobre la cogota.

Jesús Expósito Marín es un de esos albayzineros que durante toda una vida, se ha puesto en las manos de estos fantásticos y sonoros barberos. Como persona agradecida rinde homenaje de afecto y gratitud a esta gran familia. Manuel Vicente Prados

LA SAGA DE LOS TUENOS

Coincidiendo con la próxima llegada a las pantallas cinematográficas de una película sobre el Capitán Trueno, el mayor éxito del tebeo de la postguerra, me propongo hablaros de otro Trueno u otros Truenos que a mi parecer después de una vida de abnegación, dedicación, trabajo y cariño para con su barrio exigen aunque sea unas palabras de sincero reconocimiento.

Hay dos versiones sobre el por qué al padre de nuestros protagonistas le pusieron el apelativo de Trueno; unos cuentan que como el muchacho era aficionado a la caza con arbolillo y red, un día en el que a tres amigos, entre los que se encontraba él, practicaban esta modalidad cinegética, les cayó encima una monumental tormenta, quedando los tres muy perjudicados. A resultas de aquello a uno le pusieron trueno, a otro granizo y al tercero, que salió mejor parado, no le pusieron nada.

Hay otra versión que dice que siendo aprendiz de barbero todas las propinas que cogía el niño se las gastaba en petardos y de ahí viene lo de trueno.

La historia comienza en si, a principios del siglo XX, cuando Antonio García Mata contrae matrimonio con Concepción Santos Garzón, él del Realejo, ella del barrio de San Lázaro. Fundando su hogar en la cuesta de Alhacaba número 88 y pusieron negocio de barbería en el Arco de las Pesas casa de Lucas, hoy el local está agregado como parte de la ampliación de Casa Pasteles, la famosa firma de repostería albaicinera. Del matrimonio nacieron ocho hijos, a saber: Miguel, Antonio, Cecilio, Manolo, Juan, Conchita, Pepe, y Paquito. Todos fueron bautizados en su barrio y fueron a la escuela del Ave María de San Cristóbal, donde hicieron la Primera Comunión.

Todos aprendieron el oficio junto a su padre y apenas estudiaban un poco se incorporaban a la barbería, a medida que los hijos se emancipaban, fueron abriendo barbería propia, una en el Peso de la Harina, otra después en la plaza del Salvador y la famosa del el Arco de las Pesas. Eran tiempos de hambre y penurias en aquel Albayzín de la postguerra, donde faltaba absolutamente de todo y cada día era una lucha titánica por la subsistencia, la barbería era para los hombres lo que la peluquería o el lavadero público para las mujeres, un lugar de reunión donde confluían los amigos propios y extraños difundiendo noticias de todo tipo. Eran tiempos en los que alrededor de una mesa camilla alimentada con brasero de cisco y picón se atenuaban los rigores invernales. Tiempos de mucho trabajo y poco dinero, pero de ilusión infinita, donde la camaradería era parte de cada día. No hubo casa a la que no se desplazarán siempre que los servicios fuesen requeridos, por donde pasaron dejaron el dulce sabor de la educación y el respeto.

Todos han ejercido su oficio en su barrio, solo en su barrio han ido desapareciendo, Miguel murió en su puesto de trabajo, Cecilio se fue a Madrid y Paquito se marchó a Francia. En la década de 1970 murió el padre, quedando en su barrio Antonio y Juan en la Plaza del Salvador,también lo hizo Manolo y Pepe en el Arco de las Pesas, en 1990 murió Conchita la truena la matriarca de la saga. En las últimas décadas y en los últimos años han muerto Antonio, Juan y Manolo por este orden y hoy sólo queda Pepe.

Se ha recorrido un largo trecho desde que Antonio pusiera su barbería, Alfonso XII, Primo de Rivera, Berenguer, la república, la dictadura de Franco y la democracia de Juan Carlos I. En algo más de 100 años esta saga de albaicineros de bien ha navegado con éxito por las revueltas aguas del siglo XX. Hoy inaugurando el siglo XXI como el último de una estirpe, me dice Pepe que resistirá hasta que el cuerpo aguante.

Y sólo nos queda por decir a nosotros gracias por todo y hasta el próximo sábado ¡si Dios quiere!

Firmado por: Jesús Expósito Marín.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en El Albayzín y sus gentes. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a La saga de los truenos

  1. Deliciosa estampa albayzinera. Ayer, buscando noticias sobre una hecho dramático (no aclara cuál) que sucedió en el s XVIII en el Callejón de las Monjas, di con este blog. Lo he enlazado al mío.
    Por cierto, la referencia a ese suceso, del que aún no sé nada, la he cogido en el libro de Villar Yebra “El Albaicín”.
    Feliz año nuevo y un abrazo,

    AG

    • María dijo:

      Alberto, en el Callejón de las Monjas colgaron a los partidarios granadinos del archiduque Carlos de Austria, el otro aspirante al trono español tras morir Carlos II el Hechizado sin sucesores. Se desencadenó la Guerra de la Sucesión ganando el trono Felipe V de Anjou que instauró la dinastía de los Borbones en España.

  2. Dice Villar Yebra:

    “El rumor suave del agua se percibe allí se refiere al Arco de las Monjas] y el hálito de las hiedras húmedas, el roce de la hojarasca y el susurro del aire, claramente audible en la silenciosa soledad del sitio, hacen revivir en la mente la trágica leyenda del Arco de las Monjas, donde, según las antiguas tradiciones granadinas, na mañana del año 1705 aparecieron ahorcados los cadáveres de varios conspiradores, apresados en una encerrona cuando laboraban secretamente en favor de la csa de Austria, en los días de la guerra de sucesión, a la muerte de Carlos II.
    Pero no necesita el Callejon de las Monjas del adobo de la leyenda de los ahorcados para ser el más lúgubre lugar del barrio y aun de toda la ciudad: lo es por su aspecto y ambiente. Y tiene, por si no fuera bastante, otra tragedia, anterior, en el marco de sus paredones. Un suceso macabro, de recuerdoestremecedor, ocurrido en el año 1615 del que hay una breve nota en los Anales de Granada del cronista Henríquez de Jorquera. Doy estos datos para orientación del lector que desee conocer el caso, que no relato aquí porque cae fuera de la temática de este libro.”

    ¿Qué fue? Ni idea.

    Encantado de seguir este blog y de que (según veo) sigas el mío.
    AG

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s