EL CALLEJON DE LAS MONJAS


En un Albayzín que desgraciadamente se transforma tan deprisa, donde se desmorona su esplendoroso pasado, existen todavía rincones por los que no ha pasado el tiempo. Igual que hace más de 400 años, entre unas sombrías y un zigzagueantes callejuelas sigue de pie el Arco de las Monjas. Paraje oscuro y olvidado, que casi siempre tratamos de evitar, una  macabra atmósfera circula por sus cuatro calles angostas y cortadas en ángulo recto, siempre ocultándonos lo que hay a la vuelta de la esquina, creando un ambiente de incertidumbre y terror. Encrucijada de caminos donde se produjeron tétricos sucesos, es una vía poco transitada que une la plaza de San Miguel con la placeta del Ajibe del Rey.

Los albayzineros sabemos que es una calle poco transitada, nunca hubo comercio alguno y no recuerdo más vecinos que los porteros del palacio Dalahorra, familia que emigró de su pueblo buscando trabajo, seguro que terminaron aquí porque desconocían las características del entorno. Me acuerdo de aquellos tórridos veranos cuando, y siempre con recelo, buscábamos estas intrincadas callejuelas llenas de sombra y frescura para protegernos de un sol abrasador.

Después de una obligada ausencia, y siempre en contra de su voluntad, vuelve con más fuerza e ímpetu que nunca, nuestro querido colaborador Jesús Expósito Marín. De nuevo nos deleita con otra entrañable página de la historia de este  imprevisible barrio 

Manuel Vicente Prados,          

                                                      El Callejón de las Monjas

Carlos II ha muerto, este heredero directo de los derechos dinásticos de los reyes Católicos no ha dejado descendencia, lo que provoca una pugna entres los monárquicos españoles y los aspirantes al trono, los Borbones desde Francia y los Habsburgo desde Austria. El nuevo rey hará frente a las principales potencias europeas en la guerra de Sucesión entre 1700 y 1713. España abre un nuevo siglo con la primera guerra civil de la Edad Moderna, el país queda dividido en dos partes, los que apoyan a Felipe V y los que se oponen al nuevo rey y optan por el otro aspirante, Carlos de Habsburgo.

En Europa, ante el miedo de que el nuevo rey de España Felipe V, fuese declarado también heredero al trono de Francia a la muerte de su padre y de su hermano mayor: Gran Bretaña, Holanda, Prusia, Hanover, Austria, Saboya y Portugal declaran a Luis XIV Rey de Francia y a Felipe V, rey de España la guerra adquiriendo así el conflicto carácter internacional.

En este contexto el Albayzín granadino prestó el escenario para un hecho terrorífico que dejaría una huella indeleble en el barrio, veamos dos formas distintas de llegar al lugar donde acontecieron los terribles hechos que vamos a relatar: Según se sale de la Puerta Nueva o de las Pesas en dirección a Granada, nos encontramos con la Plaza de las Minas, si giramos a mano derecha entraremos en la calle Aljibe de la Gitana y siguiendo esta llegaremos a la muy albayzinera placeta del Cristo de las Azucenas .

Siempre girando a la derecha entraremos en una calle que más que calle parece un pasadizo; el Callejón de las Monjas en otros tiempos llamado Ladrón del Agua. Hacia la mitad de la calle hay un pequeño acueducto que abastecía de agua a los palacios árabes existentes en la zona. Si por el contrario venimos de Granada a visitar dicho lugar la forma de llegar es muy sencilla, siguiendo Calderería arriba nos encontraremos una Virgencica de las Angustias con su hornacina incrustada en la pared, siempre presidiendo la Calle Almirante, entramos en Gumiel de San José y cruzando el Camino Nuevo de San Nicolás , donde en una de las esquinas se encuentra la popular taberna la Mancha Chica, proseguimos entrando en la calle del Pilar Seco yendo a parar a la placeta del Cristo de las Azucenas, si giramos a nuestra izquierda estaremos en el susodicho callejón de las Monjas.

En Marzo de 1705 los ánimos están al rojo vivo y las luchas fratricidas pululan por la ciudad, aprovechando lo apartado del lugar un grupo de conspiradores contra el monarca se internan en las calles del barrio cerciorándose de que nadie les sigue, llevan caminos distintos y usan caminos poco transitados, también tienen mucho cuidado de no desentonar con el paisanaje que trasiega el barrio, siendo su punto de encuentro el acueducto que se encuentra en el callejón de las Monjas. Desgraciadamente la guardia real estaba en el asunto y andaba en pesquisas a fin de desarticular dicha conspiración. Cerca de Fajalauza tuvo lugar el primer encontronazo fortuito con dos individuos que levantaron sospechas, con el resultado de un guardia muerto y otro herido, éste había tenido tiempo de contactar con otros agentes encubiertos entre la gente del barrio pidiendo refuerzos.

 

Al poco tiempo todos los accesos al barrio estaban cortados y los controles eran exhaustivos. Todo el día, hasta la caída de la tarde, llevó a más de 200 hombres la captura de los conspiradores, después los acontecimientos se precipitaron. Un juicio sumarísimo celebrado a pleno campo encontró a los acusados culpables de sedición y conspiración contra su rey legítimo.

 

 

La condena fue la siguiente: ser llevados a su punto de reunión donde habrán de ser ultimados los detalles de una ejecución al instante. En fin, lo demás ya los sabemos, cuando al día siguiente un improvisado viandante descubrió el panorama casi se queda difunto allí mismo al ver los cuerpos sin vida de los siete conspiradores colgando del acueducto que cruza el callejón. A través de los años y de generaciones enteras este lugar quedó proscrito, todavia hoy aunque nada sepamos del suceso allí acontecido, una extraña sensación nos invade al pasar bajo este pequeño acueducto que conducía las aguas frescas y cristalinas de Ainadamar.

FIN

Jesús Expósito Marín

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8 respuestas a EL CALLEJON DE LAS MONJAS

  1. Conchi Rodriguez dijo:

    Magnífico,algo habia oido pero no conocia la verdadera historia,gracias por hacerme conocer un poco mejor mi barrio.

  2. Por haber vivido en el Callejón del Zenete, de niño muchas veces hemos jugado a policías y ladrones, eran los juegos de antaño el la época de los 50, nos escondíamos por este Callejón de las Monjas mucas veces. No era transitado y eso nos facilitaba un buen escondite. Cruz de Arqueros, Cuesta Alhacaba, Carril de la Lona, Callejón del Zenete, Plaza de San Miguel y todo ese laberinto de callejuelas estrechas de barrio del Albayzin, nos servían para desarrollar nuestros juegos de chaveas. Muchas gracias por subir este magnífico reportaje el cual me ha traído muchos recuerdos de mi niñez

    • antonio dijo:

      UF ESTEBAN CUANTA RAZON TIENES ASI ES, YO EN LOS 70 ME ACUERDO DE TODO ESO K DICES ADEMAS SOY NACIDO EN CALLE CRUZ DE ARQUEROS, UN ABRAZO.

  3. Por haber vivido en el Callejón del Zenete, de niño muchas veces hemos jugado a policías y ladrones, eran los juegos de antaño en la época de los 50, nos escondíamos por este Callejón de las Monjas muchas veces. No era transitado y eso nos facilitaba un buen escondite. Cruz de Arqueros, Cuesta Alhacaba, Carril de la Lona, Callejón del Zenete, Plaza de San Miguel y todo ese laberinto de callejuelas estrechas de barrio del Albayzin, nos servían para desarrollar nuestros juegos de chaveas. Muchas gracias por subir este magnífico reportaje el cual me ha traído muchos recuerdos de mi niñez

  4. Nicolás Palma dijo:

    Llegado el verano, y por dos reales, Gracia, la guardesa de Daralhorra, dejaba a los niños que nos bañásemos en el estanquillo del palacio, cuya agua llegaba por este acueducto. Entonces, en los años cincuenta, sí vivían familias en el lateral frente al arco y el palacio.

  5. francis dijo:

    Enhorabuena por este blog tan interesante y por esta historia tan granaína y tan bonica 🙂 Saludos!!

  6. Me gusta leer de nuevo lo concerniente a este sórdido callejón. Villar Yebra se refiere a otra leyenda (creo que lo comenté allá por diciembre, cuando encontré este magnífico blog). Me ocupé de Dar-al-Horra el pasado mes d emarzo, y recogía la impresión del pintor en su libro “El Albaicín”:

    http://albertogranados.wordpress.com/2012/03/05/imagenes-de-granada-15-el-palacio-de-dar-al-horra/

    Saludos,

    AG

  7. Enrique Yudes Cortés dijo:

    Un bonito relato que no conocia,un abrazo para mi amigo Jesus Exposito que estos dias anda un poco pachucho,cuidate mucho.

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