OTOÑO MORISCO: 2 PARTE. EXODO


La travesía por el mar Mediterráneo fue corta y agradable aunque nadie nos libró de algún que otro mareo, al otro lado nos esperaba una caravana de burros y camellos que nos llevaría a nuestro destino junto con otras familias, mientras tanto; un nuevo rey gobernaba España,  Carlos I, para estupefacción de los españoles, era extranjero, no conocía el idioma ni las costumbres y además llegaba rodeado de consejeros flamencos que despertaron no pocos recelos y alguna que otra sublevación.

 

Carlos I  de España y  V  de Alemania ya emperador se casó en 1526 con Isabel de Portugal y decidieron pasar su luna de miel en Granada, los recién casados fijaron su residencia en la Alhambra donde quedaron prendados del idílico paisaje y la sublime arquitectura de los palacios nazaríes.

Aprovechando su estancia en la ciudad, una delegación de moriscos principales visitó al emperador con la misión de interceder ante este, a favor de su gente, el resultado fue que Carlos agobiado por problemas graves de tesorería accedió a suspender las pragmáticas dictadas hasta ese momento contra ellos, a cambio de una gran suma de dinero. El plazo concedido para que entraran en vigor todo lo dispuesto en materia de pragmáticas fue de 40 años, en el transcurso de los cuales el pueblo morisco debería pagar cada año una suma estipulada.

 

En 1556 Carlos V se retiró al monasterio de Yuste y dejó el trono a su hijo Felipe II. A partir de 1559 se revisaron todos los títulos de propiedad moriscos, que debían datar de los tiempos de la dinastía nazarí, lo que soliviantó y mucho a la gente que era desposeída de sus tierras.

En 1667, se promulgaron de viva voz todas las pragmáticas y disposiciones que eran de cumplimiento inmediato, al haberse cumplido los 40 años estipulados.

Una sublevación se estaba gestando y las casas albayzineras eran un nido de conspiradores. Así es como llegamos a la nochebuena de 1568, en que estalló la guerra con toda su crueldad, con toda su barbarie y todos sus horrores.

Fueron casi tres años horribles llenos de lances inhumanos por los dos bandos. La Alpujarra fue su principal escenario pero en el Albayzín se tejieron las tramas de este desmedido drama. Al fin como no podía ser de otra manera las tropas de Felipe II mandadas por don Juan de Austria ,su hermanastro ,aplastaron sin piedad la rebelión.

 

La tierra quedó desolada, en muchos lugares de la costa, la Alpujarra y el Albayzín se hicieron sacas selectivas de moriscos. En cuanto a nuestra familia tuvo suerte al ser mi padre el gran Alonso del Castillo, y no haber ni la más mínima sospecha de nuestra conducta, las autoridades no nos molestaron,

En 1588 durante las obras de derribo de la torre turpiana para hacer la nave de la catedral de Granada quedó al descubierto una caja, cuando se consiguió abrirla se vio que contenía varios objetos y un pergamino que una vez traducido hacía referencia a un tal Cecilio primer obispo de Granada muerto mártir por la fe cristiana.

La excitación fue enorme, se decía también que Cecilio era de estirpe árabe, dicho pergamino estaba escrito en castellano, árabe y latín.

No tiene caso decir que todo era una invención morisca con el fin de sondear a la sociedad granadina que se tragó el anzuelo, ante el éxito de este primer descubrimiento se prepararon más.

En 1595 en el monte llamado de Valparaíso que después sería llamado Monte Sacro (actualmente Sacromonte )  se hicieron nuevos hallazgos, durante este año se encontraron unos cilindros de plomo en total de 22 (conocidos actualmente como los libros plúmbeos), y unas reliquias de los que supuestamente serían los discípulos de  San Cecilio en el lugar de su martirio.

La sociedad granadina ardía de fe cristiana deseosa de llenar el vacío de 800 años de presencia islámica en Granada, el monte se llenó de cruces y las procesiones de los distintos gremios se hicieron habituales.

Ha primera vista los objetivos planteados de esta invención se habían conseguido, el compendio entre religión católica y musulmana realizado había sido un éxito y las esperanzas moriscas de permanecer en la tierra de sus padres, pese a los incesantes rumores de expulsión, reafirmadas.

 

En 1598 Felipe III sucedió a Felipe II, ya no valían prebendas que pudieran comprarse con dinero ni voluntades que comprar. Roma tomó cartas en el asunto y se designaron expertos para aclarar el hallazgo de los plomos y las reliquias encontradas.

Roma declaró falsos los libros o plomos y las reliquias verdaderas. En 1609 murió mi padre Alonso del Castillo gran medico que trabajó como traductor de textos arábigos para el Consejo, la Chancillería, la Inquisición y el propio Felipe II a Dios doy gracias por no dejarlo ver como nuestro pueblo salió de su tierra y poder permanecer con sus ancestros.

 

Pocos meses después de la muerte de mi padre llegó la orden de expulsión definitiva de España ya todo estaba perdido. Y así comenzamos el viaje que nos aparta de nuestra tierra y nos lleva hacia un nuevo destino, hemos contratado un grupo de hombres azules del desierto pues estos conocen los pozos y nos han de llevar al país de Mali hasta Tombuctú, donde recalaremos, tan lejos de mi Albayzín querido, tal vez allí pueda encontrar la tranquilidad que adorne los años que nos queden de vida.

 

Apéndice : en el año 2006 se encontraron  en Tombuctú unos legajos muy antiguos en cierta casa, en ellos se hacía referencia a una tal familia Castillo moriscos del Albayzín vecinos de la parroquia de San Miguel de Granada en cuya iglesia están enterrados algunos de sus miembros . Dichos pergaminos cuentan la historia y desesperado intento de esta familia de moriscos por permanecer en su tierra.

 

                                                                         FIN

 

                                                                                               Jesús Expósito Marín.

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4 respuestas a OTOÑO MORISCO: 2 PARTE. EXODO

  1. landahlauts dijo:

    “La sociedad granadina ardía de fe cristiana ” podría ser algo más que una licencia literaria… 🙂

    Interesante blog. Saludos.

  2. Muy interesante. ¿Dónde se puede leer el contenido de ese último documento encontrado en Tombuctú?
    Gracias.

    AG

  3. Isabelle dijo:

    Misma pregunta que Alberto Granados: ¿Donde se puede encontrar una copia del documento de Tombuctú? Gracias.
    IT

  4. Isabelle dijo:

    Acabo de encontrar eso:
    Manuel PIMENTEL, Los otros españoles. Los manuscritos de Tombuctú: andalusíes en el Níger (Madrid, Martínez Roca, 2004). 232 páginas, ISBN 84-270-3009-6. En colaboración con Ismael Diadie Haidara.

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